La Isla

La Gomera es la segunda isla más pequeña del archipiélago, situado a 1300 km de distancia de la península ibérica y a 300 km de la costa africana. En ella residen apenas 25000 habitantes, pero hay infinidad de cosas que descubrir.

Sus bosques de ensueño, su manto de niebla en las cumbres, profundos barrancos, acantilados, formaciones rocosas, abundantes nacientes, palmeras y sus verdes terrazas de cultivo dan a la isla un sabor especial, que a su vez atrae un turismo diferente. Aquí se encuentran los caminantes, amantes de la tranquilidad y del buen vivir.

La isla fue declarada reserva de la biosfera por la UNESCO en 2011 por su ecosistema bien conservado. Muchas plantas que han desaparecido en el resto del mundo aún se encuentran en sus bosques.

El parque nacional Garajonay, que lleva el nombre del pico montañoso más elevado (1487m), alberga Laurisilva de una antigüedad de más de 1000 años.  La extensión boscosa de Laurisilva cubre el 10% de la isla, dándole aspecto de bosque de cuento, con sus árboles de hoja perenne siempre verdes, sus ramas retorcidas y llenas de musgo, helechos de 2 m de alto, sus riachuelos y su casi siempre presente neblina. Al contrario que en otras islas, agua no falta en La Gomera.

A parte de los bosques húmedos hay otra variedad de paisajes que explorar. La red de senderos proporciona acceso a valles, barrancos, nacientes y playas. Muy visitado es Valle Gran Rey, un valle verde lleno de Palmeras y terrazas de cultivo, el barranco de Alajero y la fuente de aguas curativas de los “Chorros de Epina”.

Verte cara a cara con una ballena es una aventura impresionante; y solo en pocos lugares del mundo es posible. Las aguas alrededor de La Gomera son excepcionalmente claras y pobladas de los grandes mamíferos marinos. Sobre todo en primavera se pueden avistar más de 20 tipos de Cetáceos, desde las grandes Rorcuales  y Cachalotes, hasta delfines moteados o comunes. La probabilidad de avistar cetáceos es muy alta, entre 80 y 90 %.

 De los 98 km de costa, 83 se conforman de acantilados y 15 de playas, de los cuales solo 500m corresponden a playas de arena. Esto tiene la ventaja de no atraer a muchos turistas, así se puede disfrutar de la naturaleza en soledad.

Las playas más conocidas, con arenas negras volcánicas se encuentran en San Sebastián, Alojera, Valle Gran Rey y al este de Hermigua.

En resumidas cuentas, la isla no ofrece vacaciones de playa, pero sí que se pueden disfrutar de un par de días de playa entre otras muchas experiencias de la naturaleza.

La energía de la Gomera acentúa la sabiduría.